Reseña de «El nombre del viento», de Patrick Rothfuss

«He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos. »Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí».

Reseña de «Un mago de Terramar», de Ursula K. Le Guin

«La gran aventura iniciática de Ged, aprendiz de hechicero. En el mundo de Terramar hay dragones y espectros, talismanes y poderes, y las leyes de la magia son tan inevitables y exactas como las leyes naturales. Un principio fundamental rige en ese mundo: el delicado equilibrio entre la muerte y la vida, que muy pocos hombres pueden alterar o restaurar, pues la restauración del orden cósmico corresponde naturalmente al individuo que se gobierna a sí mismo, el héroe completo capaz de dar el paso último, enfrentarse a su propia sombra, que es miedo, odio, inhumanidad».

Reseña de «Elric de Melniboné», de Michael Moorcock

«Las profecías dicen que Elric, el emperador albino, traerá la desgracia a la isla de Melniboné en la que gobierna. Cuando Yyrkoon, el primo de Elric y heredero al trono, decide tenderle una trampa para hacerse con el Imperio, desencadena una serie de acontecimientos que pondrán en peligro el equilibrio entre el Orden y el Caos en todo el Multiverso».